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Por qué dejé de ser de izquierdas.

publicado a la‎(s)‎ 1 ene. 2010 16:07 por Tomás Moro
izquierdas12.inddAutores: Javier Somalo y Mario Noya
Editorial: Ciudadela
ISBN: 9788496836334
Páginas: 256
Precio: 18,50 €

Este libro recoge los testimonios de diez escritores e intelectuales sobre una experiencia común: haber sido de izquierdas en el pasado y ser ahora muy críticos y beligerantes con sus, más o menos, antiguos compañeros en el credo revolucionario. De esta guisa se expresa Javier Rubio, quien durante ocho años ha sido el director de ‘Libertad Digital’, el noticiero en internet fundado por Federico Jiménez Losantos, en el preciso y acertado prólogo de la obra.

El libro, ciertamente creemos un éxito de la editorial Ciudadela, presenta un apretado y sugestivo relato de diez conocidos escritores, algunos no ya reconocidos, sino primerísimas figuras , periodistas e intelectuales de la derecha española que fueron en su juventud notorios izquierdistas.

Federico Jiménez Losantos es un personaje tan sobradamente conocido que obvia cualquier introducción; la parte del libro a él asignada se sigue con interés parecido al que despierta en su continuo batallar en las ondas, donde su ironía- aunque el repita que la ironía no funciona en la radio- va unida a dos de sus características fundamentales que provocan la irritación, cuando no el insulto de sus oponentes. Para nuestra opinión son su amplia cultura y la agilidad de su pensamiento, los que aunados son fustigadores implacables de los tópicos, pobreza cultural y pensamiento anquilosado de la izquierda. A la vez que fustigador implacable de los ‘maricomplejines’, buenos exponentes de la derecha cobarde y servil, transmutada en ese vago , impreciso centro, con ese permanente viaje hacia el centro heredado de la UCD , que es el viaje de nunca acabar.

Otro de los autores, bien sobradamente conocido de los lectores es Pío Moa, el historiador que ha revolucionado la moderna historiografía española, y al que se debe en gran parte el afán que ha despertado una nueva escuela de historiadores, rompedores en base al rigor y la verdad contra la dictadura de lo políticamente correcto. La solidez de la argumentación histórica de Moa, provoca la reacción histérica de los pseudohistoriadores borreguiles y sumisos, ejemplo entre otros, Preston, frente a las evidencias expuestas por Moa. En su relato dentro de la obra comentada, figuran desde sus primeros pasos en el antifranquismo militante, el paso por diversos grupos comunistas, el GRAPO, hasta la ruptura con la izquierda, que ponen de relieve el alto interés de su relato.

Otro de los más enjundiosos análisis corresponden al más veterano de los autores, Carlos Semprún Maura, cuyo relato ‘La barricada de enfrente’, es tan rico en contenido que forzosamente hemos de transcribir alguna de sus opiniones. Por ejemplo : “Odio el centro, en política se entiende . me resulta fofo, tibio, timorato…… siempre se le añade algo : centro izquierda, centro derecha, centro reformista”. Relato interesantísimo de su actuación política relativamente breve en el PCE, su largo exilio, su paso por el trotskismo, mayo  del 68, la ópera bufa de las barricadas, los años perdidos en busca del buen comunista, etc. Su denuncia del mito de Jean Paul Sartre, etc.  Destaca su claridad diáfana cuando expone que considerar al nazismo o al fascismo como derecha solo responde a la ignorancia. Hitler y Stalin tenían más cosas en común que discrepancias de fondo ; y lo que tenían en común, sobre todo, era el socialismo. Termina su análisis con un pequeño comentario sobre el nuevo totalitarismo, que en muchos aspectos es el peor de todos: el islamismo.

Otras aportaciones enjundiosas constituyen las de Amando de Miguel, Horacio Vázquez- Rial con su experiencia en el partido, Cristina Losada, iniciada en el trotskismo de la Liga Comunista Revolucionaria exponiendo como las máximas de la izquierda son a la vez sus grandes mentiras, las que arrastran hacia el pensamiento único. Pedro de Tena, irónicamente “de cómo un niño bueno y religioso llegó a hacerse militante antifranquista” o la de José María Marco con una apretada y certera descripción de un universo de izquierdas antitético y enemigo feroz de todo diálogo y tolerancia.

Descripción también precisa es la que efectúa Juan Carlos Girauta, buen conocedor de un particular totalitarismo , el régimen nacional socialista de Cataluña. Girauta describe con exactitud una característica básica de la izquierda y es la de que en su militancia hay un componente mágico o supersticioso de que existen soluciones inmediatas para las cosas. O la de José García Domínguez, militante comunista y posteriormente maoísta ,gallego de origen nacido en Lugo ,y catalán de adopción desde su niñez, pero antitético respecto al andaluz de origen, Montilla, nacido en Iznajar, Córdoba, y feroz y a veces grotesco converso. García Domínguez es otro de los mayores expertos en la dictadura nacional socialista que impide y asfixia la libertad en la Cataluña de hoy. García Domínguez rebate uno de los mitos de la transición como es el que la misma fue pacífica, cuando existió una gran violencia callejera y murió mucha gente.

Somalo y Noya, jóvenes profesionales del mundo de la cultura y el periodismo con una reconocida labor en ambos campos y experiencia demostrada, han coordinado con eficacia y buen hacer los distintos aspectos de este interesante libro demostrativo, de forma casi axiomática de la enorme mentira del socialismo.

La obra lleva un epílogo de otra figura bien conocida, César Vidal, quien expone por qué la izquierda está muerta o siete razones, documentadas y de peso, para abandonarla. Vidal señala de forma nítida el error basado en la propaganda y en la ignorancia crasa, de considerar “extrema derecha” al nazismo y al fascismo cuando el fascismo fue un proyecto socialista y el propio Mussolini señaló el fascismo como socialismo nacional .Cita la exacta afirmación de Hayek de que el nacionalsocialismo alemán lejos de ser derechista era tan sólo otro modelo socialista, de enorme parecido con el soviético . César Vidal  expresa rotundamente como la izquierda sólo puede ofrecer un mensaje achatado, obtuso, de tiranía y control, de totalitarismo y entontecimiento creciente de las masas, ansiosas de pan y circo.

Con la lectura de ‘Por que dejé de ser de izquierdas’, intensamente reveladora de los mitos de la izquierda a través de las experiencias personales de tantas figuras relevantes, reviste plena vigencia una consideración de Gonzalo Fernández de la Mora de que la acción de la razón antes que cisoria ha de ser desenmascaradora. Afirmaba el gran pensador que la izquierda ha presentado las cosas no como incógnitas simplemente irresueltas, sino entenebrecidas por el velo de falsas soluciones. Soluciones, añadiríamos, de consecuencias inmensamente negativas, nefastas, trágicas, de dimensiones colosales.