Las TV privadas deberán respetar la "proporcionalidad" en entrevistas y debates.

El pasado 21 de diciembre el pleno del Congreso dio su apoyo a la proposición de ley orgánica de modificación de la Ley Electoral (Loreg), pactada por los grupos mayoritarios, que en uno de sus puntos obliga a las televisiones privadas a respetar, como las públicas, los principios de proporcionalidad y neutralidad informativa en la información electoral. Se amparan en la titularidad pública de las licencias.

Pese a las conversaciones mantenidas en los últimos meses con el Gobierno y los partidos políticos, la patronal de las cadenas comerciales, Uteca, no ha conseguido finalmente impedir que saliera adelante esta obligación, recogida en el artículo 66.2 de la ley.

Uteca ve lógico que la ley imponga respeto a la proporcionalidad a las televisiones públicas, pero no a las privadas, porque estas no están sometidas a las mismas reglas "y lo que han aprobado hacernos es un auténtico atentado". El diputado del PSOE Txiqui Benegas destacó en su día como aspecto positivo de la reforma, durante su exposición del informe de la ponencia, la equiparación que se hace entre cadenas públicas y privadas en materia de información en campaña electoral.

El artículo 66.2 de la proposición de ley de modificación de la Loreg, que ha sido apoyada por los principales grupos, a excepción del grupo que forman ERC e IU, afirma textualmente:

"Durante el periodo electoral, las emisoras de titularidad privada deberán respetar los principios de pluralismo e igualdad. Asimismo, en dicho periodo, las televisiones privadas deberán respetar también los principios de proporcionalidad y neutralidad informativa en los debates y entrevistas electorales, así como en la información relativa a la campaña electoral, de acuerdo a las instrucciones que, a tal efecto, elabore la Junta Electoral competente".

Esta norma, supone un grave atentado a la libertad de prensa, a la libertad de expresión y a la libertad de opinión. De igual forma, supone una gran traba a la libertad política, dado que los partidos minoritarios, o sin representación parlamentaria no podrán acceder en igualdad de oportunidades a los medios de comunicación.