Sala de prensa‎ > ‎Notas de prensa.‎ > ‎

Pablo Iglesias, como testigo, tendrá el deber de decir verdad.

publicado a la‎(s)‎ 14 jul. 2015 10:46 por Tomás Moro   [ actualizado el 14 jul. 2015 10:53 ]

El Centro Jurídico Tomás Moro solicita como testigo a Pablo Iglesias en el procedimiento penal por la profanación de la Capilla Complutense.


Madrid, a 23 de junio de 2015.- En las actuaciones penales relativas a asalto de la Capilla Complutense se contienen numerosos extremos que hasta el día de hoy no alcanzaron la relevancia que se merecen.

Concretamente dos alumnos señalaron como responsable del acto a Pablo Iglesias, que habría sido el autor del “guion” y el “director escénico”. En las actuaciones obra la pertenencia de Rita Maestre a la asociación de estudiantes contrapoder. Sin embargo, destaca que en fechas anteriores al asalto figuraran como miembros de dicha asociación Iñigo Errejón (entonces novio de Rita Maestre) y Pablo Iglesias, que entonces era ya profesor.

Por todo ello no puede dejar de llamar la atención que un profesor figurada como socio en una asociación estudiantil.

Además de todo lo anterior, consta que Pablo Iglesias era por aquellas fechas director del “Grupo de Teatro Político Antígona”, al que pertenecían parte de las asaltantes, que siempre justificaron su agresión como unaperformance o acción artística.

Igualmente consta que alrededor del asalto, un joven estudiante hizo fotos de la capilla, quedando a la salida de la misma con el también profesor Juan Carlos Monedero y con el entonces Vicedecano de alumnos Ariel Jerez. Este, que ahora es miembro del Consejo Ciudadano de Podemos manifestó días después su sorpresa cuando se produjeron las detenciones. Alegó que estos hechos a lo sumo eran unas faltas, lo que da idea de que, en efecto, era un acto preparado que siempre creyeron que no alcanzaría la entidad de delito, y que sin embargo la alcanzó por cuanto los templos de cualquier religión están especialmente protegidos en todas las legislaciones europeas.

En cualquier caso sorprende la actitud de los líderes de Podemos y de la propia alcaldesa de Madrid, Sr. Carmena, al restar importancia a estos hechos alegando que nunca hubo violencia. Y es que obra en las actuaciones judiciales diversos testimonios que acreditan que empujaron con violencia al sacerdote para poder entrar, retirándose una estudiante que había detrás al observar el número de manifestantes, por temor a represalias. Igualmente, todas las universitarias que estaban en la capilla sufrieron de estrés y ansiedad, teniendo alguna problemas para dormir en los días siguientes y teniendo miedo otra de ellas a volverse a acercar a la capilla por temor a actos similares. Así pues, es evidente que el acto buscaba la causar terror para impedir el ejercicio de un derecho fundamental, como es la práctica religiosa. Y que lo consiguieron, por el temor de alguna de las estudiantes a volver a entrar en la capilla. No en vano proclamaron de manera exaltada aquello de “arderéis como en el 36”, siendo se sobra conocido por todos que en aquella época tuvo lugar la persecución religiosa más sanguinaria desde la época de Nerón, lo que constituyó un auténtico holocausto religioso.

Desde el Centro Jurídico Tomás Moro su presidente, Javier Mª Pérez-Roldán y Suanzes-Carpegna, indica “hemos presentado un escrito en el Juzgado para solicitar se unan a la causa los videos que en su día aportó la Dirección General de Seguridad, pues extraña la pérdida de prueba tan fundamental. Igualmente hemos pedido se cite como testigo a Pablo Iglesias, pues evidentemente sabe más de lo que públicamente ha dicho, y en el acto del juicio estará obligado, como testigo, a decir verdad bajo pena de delito de falso testimonio. Su declaración será fundamental para conocer los objetivos políticos de aquella agresión y para conocer cuál fue el grado de participación de Rita Maestre, si en efecto era una de las que encabezaron y dirigieron aquel ataque (como señalan expresamente varios testigos) o simplemente se limitó a seguir las indicaciones de Pablo Iglesias como “director” de la agresión.

En cualquier caso debemos indicar la gravedad de estos hechos, que buscaban expresamente causar el temor entre los fieles católicos, pues el objeto último de los agresores, tal como manifestaron en sus proclamas, es apartar a los católicos de la vida pública, relegando sus opciones personales a los privado, cercenando así el derecho a la libre manifestación de cualquier acto de confesión religiosa católica. Y es que aunque la Sra. Maestre ahora está diciendo otras cosas, en aquel acto se violentó a los fieles católicos, no a la presencia de una capilla en la Universidad ni a otras religiones, pues sobre ninguna de estas dos cosas se publicitó consigna alguna.

Que esta señora sigua ocupando un puesto de Concejal da idea de que, en efecto, la pretensión de Podemos nos es gobernar para todos, sino gobernar contra unos cuantos, contra los que creen en la libertad, que además somos mayoría”